Se encuentra usted aquíForo / General / LA SELECCIÓN POR LA CESTA

LA SELECCIÓN POR LA CESTA


1 envío / 0 nuevos
juan reboso
Imagen de juan reboso
LA SELECCIÓN POR LA CESTA

En Canarias compramos una ciento sesenta mil anillas y es algo que se viene repitiendo año tras año. Y esto, en mayor o menor medida, sucede cada año en otras latitudes.

Y si compramos cada año ese gran número de anillas, no es porque los palomares vayan aumentando o se incremente el número de palomas en ello. Esto sucede porque, cada año, se pierde ese mismo número de palomas.

Y esto, aún pareciendo un despropósito, es la esencia de la colombofilia. Porque la realidad es que, en las competiciones con palomas de carrera, el fundamento está en la selección que hace la cesta. Esto garantiza la mejora de la especie.

Porque es la cesta y no el colombófilo, el mejor juez para seleccionar y determinar la calidad de las palomas. Aunque es verdad también que, junto a la cesta, aunque en menor medida, están los cables telefónicos y de electricidad, las antenas, los árboles, las rapaces y las enfermedades.

Porque se ha de reconocer que en todos los palomares, sin excepción, hay muy buenas palomas, palomas buenas, palomas regulares, palomas malas y palomas muy malas. Y en la mayor parte de los palomares, son muy pocas las palomas extraordinarias aunque, cuando estas existen y se les reconoce, se tiende a catalogar a todo el palomar como extraordinario, cuando esa no sea nunca la realidad. Porque si esto fuera cierto, bastaría con adquirir palomas de ese palomar, para tener palomas extraordinarias, algo que no sucede.

Y aunque sea verdad lo de la frase "hijo de gato caza ratones", lo cierto es que en colombofilia, no siempre es verdad. No siempre extraordinarias viajeras ha sido grandes reproductoras. Y aunque casi siempre sean buenas las palomas que resulten de cruzar lo mejor con lo mejor, también estos cruces dan palomas que se pierden en la esquina.

De cualquier manera, para que la selección de la cesta sea justa, es necesario tener buenas palomas, criarlas con la mejor atención, evitar la masificación de los palomares, tratarlas debidamente, entrenarlas adecuadamente y no abusar de medicamentos. Y, cuando lleguen las campañas, se ha de llevar a cabo con prudencia evitando riesgos inútiles, pensando que las palomas que se pierden son las de los demás. Porque como dice el conocido refrán, es mejor prevenir que lamentar.

juan reboso.